Tratamiento del dolor


Un diagnóstico y una evaluación correcta del dolor son un requisito imprescindible para un tratamiento adecuado. Dado que frecuentemente el dolor crónico intenso es de naturaleza multifactorial, frecuentemente se requiere un tratamiento multimodal que incluye tratamiento físico, psicológico y farmacológico.

 


Actualmente, para tratar el dolor crónico intenso se utilizan analgésicos no opioides (por ejemplo, AINEs), opioides débiles (por ejemplo, tramadol, codeína) y opioides potentes, como oxicodona y morfina. Además, se prescriben los denominados co-analgésicos concomitantes (por ejemplo, anticonvulsionantes y antidepresivos) para tratar fundamentalmente el componente neuropático del dolor.